En 1980 un grupo de inmigrantes, que para ese entonces eran vecinos de la ciudad de Oberá, decidieron reunirse para compartir sus comidas y costumbres, y aunque estuvieran a un par de calles de distancias, cada familia conservaba las tradiciones traídas de su país de origen.
Reviví la fiesta del inmigrante y llevate un recuerdo inolvidable!